Con las nuevas tendencias de sostenibilidad, los productos ecológicos han pasado a formar una preocupación central de las grandes empresas. Junto a esto, han surgido también esos productos de limpieza, siempre ligados a químicos, que ahora se han convertido en artículos amigables con el medio ambiente. Sobre todo los relacionados con la cocina, ese lugar primordial donde los sagrados alimentos se deben mantener lejos de contaminantes.

Contaminantes en la limpieza

Se habla de que alrededor del 20 % de los contaminantes que reducen el oxígeno en el agua surgen de la cocina. Esto debido a que gran cantidad de ellos vienen de los productos que se utilizan en la limpieza. Todos terminan en los alimentos y utensilios que utilizamos para cocinar y comer, pero también en el agua.

De una u otra forma, los mecanismos de alcantarillado los conducen a la tratadora en el mejor de los casos y, en el peor, hasta el mar o directamente en la tierra, afectando los suelos fértiles.

Además, muchos de esos productos de limpieza que se adquieren en las grandes tiendas y supermercados suelen soltar gases corrosivos al ambiente. Su existencia daña directamente la salud, pues irrita ojos, vías respiratorias, pulmones y hasta las manos de quien los aplica, aun a pesar de usar guantes.

Impacto en el gasto del hogar

Aunado a lo anterior, el uso de productos químicos industriales es costoso, pues su elaboración exige grandes inversiones para las empresas. Y, precisamente por la corrosión, hay que asumir otros gastos secundarios como son la compra de guantes, tapabocas o trapos especiales que se cambian constantemente para poder aplicarlos.

Todo lo tenemos en casa

Sin embargo, al margen de una nueva industria consciente del cuidado del medio ambiente, es importante saber que no es necesario gastar de más y ni siquiera salir de casa para limpiar con eficacia cada rincón de la cocina y de la casa en general. Basta con cosas que tenemos a la mano como alcohol, bicarbonato de sodio y agua.

Por ejemplo, para limpiar los azulejos basta con una mezcla de jugo de limón y bicarbonato. Luego de aplicar la pasta, bastará con un poco de agua caliente para limpiar.

Otro ejemplo es la elaboración de jabones ecológicos a partir del aceite que ya no se utiliza en casa. No es necesario tirarlo, sino seguir uno de tantos procesos que abundan en la red para reutilizar este desecho.

Finalmente, para una limpieza general, bastará con dos cucharadas de vinagre, tres de alcohol, cinco de agua destilada (hervida), y algunas gotas de aceite esencial (el limón es el ideal) para crear un limpiador multiusos.

Así que ya no te preocupes tanto por conjugar el cuidado de tu cocina , la salud de los tuyos y el medio ambiente. Todo es posible con estos tips y el uso de productos ecológicos de limpieza.