Todo el mundo coincide en que una vitrocerámica (o cocina de gas, en su defecto), un horno, un fregadero, los armarios son elementos indispensables en una cocina, ¿verdad? A todos los mencionados hay que añadir otro no menos importante: la campana extractora.

No sólo elimina los humos y el vapor que se desprenden mientras cocinamos filtrando y evacuando el aire. También elimina los malos olores y la grasa que queda en suspensión en el aire. Eso sí: no todas se adecúan a todos los tipos de cocina, por lo que hay que tener en cuenta las características de este espacio de la casa para acertar con la campana.

Características técnicas de una campana extractora

Antes de escoger la campana para tu cocina hay que tener en cuenta varios aspectos que responden a sus características técnicas. Uno de ellos es el nivel de extracción que determinará la potencia de la misma. También hay que prestar atención al nivel de ruido que genere, ya que muchas veces es un problema para nosotros mismos y para algún que otro vecino. Asimismo, si no tienes salida de humos en tu cocina, debes instalar una con filtros de carbón activo. Las características técnicas a las que debes atender son estas:

Capacidad de extracción: la potencia se calcula en función del tamaño de tu cocina, por lo que has de saber sus medidas (ancho, largo y alto) cuando acudas a mirar y comprar la campana, el tipo de ventilación de la cocina (si hay tubos o no para los que dar salida al humo) y el uso que se vaya a hacer de la cocina.

El tamaño: el ancho mínimo ha de ser igual al de la placa de cocción, aunque se recomienda que sea un poco más grande para que tenga una mayor capacidad de absorción.

Los motores: si son blindados de hierro, mejor, ya que en los de plástico entra la grasa y se adhiere. También es bueno que tenga varias velocidades y, muy importante, una válvula anti retorno para que los humos y olores no vuelvan a la cocina.

Los decibelios: el nivel de sonido de los decibelios aumenta dependiendo de la potencia de absorción, aunque los modelos actuales cada vez son más silenciosos y los hay que incorporan cerramientos con revestimientos que absorben y amortiguan el ruido. De media, las campanas extractoras emiten unos 40 dB a potencia mínima y entre 70 y 80 con la máxima. Lo ideal es una campana que no pase de los 60 decibelios para no tener que preocuparnos por el ruido.

Consumo: consume poca energía en comparación a otros electrodomésticos, aunque el gasto dependerá de la potencia del modelo escogido. Se calcula que a velocidad mínima el consumo es de unos 70 w/h y a máxima de unos 200 w/h.

 

¿Cómo funciona una campana extractora?

 

Puede funcionar de dos maneras distintas:

1. Por extracción: el motor de la campana se encarga de aspirar el aire y el vapor de la cocina, que pasa por un filtro metálico que recoge la grasa (puedes fregarlo o limpiarlo en el lavavajillas). Expulsa dicho aire fuera de la casa por un tubo de salida de humos, que será mejor que sea corto para que el motor no gaste mucha potencia. Del mismo modo, ha de incluir una válvula anti retorno, para que el humo y las olores no vuelvan a la cocina.

2. Por recirculación: este tipo de campanas no cuentan con un tubo de salida de humos. Entonces, ¿dónde va a parar el humo? En este caso, la campana absorbe el aire y pasa por un filtro antigrasa y después por uno desechable de carbón activo, que limpia el aire y lo devuelve a la cocina limpio.

 

¿Qué tipos puedes encontrar?

Los modelos de campanas extractoras pueden clasificarse según su funcionamiento (que explicamos arriba) y según la instalación, forma y acabado, así como la ubicación de los fuegos.

Si los fuegos están instalados en una encimera tradicional contra una pared, encontramos los siguientes tipos de campana:

 

- Campanas encastradas: se ubican bajo uno de los armarios superiores de la cocina. Hasta hace poco eran las más habituales.

 


 

- Extraplanas o telescópicas: discretas y económicas, se extraen tirando de ellas y así se ponen en marcha. Pasan desapercibidas con el mobiliario (sólo se aprecia una ligera banda de 2 o 3 cm. de acero inoxidable) y así los armarios también ganan más espacio de almacenamiento. Son una buena solución para cocinas pequeñas.

 


 
-Decorativas: van adosadas a la pared y totalmente a la vista, no se esconden. En el mercado las hay horizontales o inclinadas, con forma de pirámide o de campana, redondeadas o rectas… Muy habitual en muchas cocinas en los últimos años. Combinan acero inoxidable con vidrio negro, blanco o de colores vivos.

 


 

Por el contrario, los fuegos pueden instalarse en isletas centrales (en cocinas más grandes y modernas) y no tener paredes al lado como en el caso contrario. En este caso, las campanas que podemos hallar en el mercado son estas:

- Extractor integrado en la encimera: una opción novedosa y muy llamativa. En este caso, el extractor se instala justo al lado de la encimera de forma que se eleva cuando lo encendemos y cuando no usamos la cocina, vuelve a guardarse. Funciona por recirculación del aire. Suelen instalarse en cocinas de tipo isla con una imagen minimalista.

 


 

- Campanas de techo: son la novedad en el mercado. Pasan muy desapercibidas, ya que se encastran totalmente en el techo. De ahí su gran éxito, aunque al ser la novedad su precio todavía es bastante alto.

 


 

- Campana de techo en isla: más modernas y llamativas y pensadas para espacios más grandes. Su instalación ha de ser muy minuciosa para que encaje verticalmente con el fuego. Para su correcto anclaje será necesario anclarla al forjado del techo. Este tipo de campanas suelen impactar por su gran volumen (en forma de cilindro o de prisma) y suelen convertirse en protagonistas de la cocina y también al estar instaladas en el centro. Se accionan mediante un mando a distancia.