Los muebles de cocina (junto con la encimera) constituyen la esencia de la cocina. Aportan el toque de diseño y color que este espacio necesita. A ellos hay que añadirles un pequeño elemento que no sólo sirve para abrir y cerrar puertas y cajones: los tiradores. Además de cumplir esta función práctica, también suponen un elemento decorativo en el mobiliario de la cocina.
Existen diversos sistemas de apertura para conseguir que la puerta no entorpezca nuestros movimientos al trabajar y cocinar en la cocina pero que a la vez nos brindan una visión completa del interior del mueble. Sólo hay que encontrar el tirador que más se adapte al tipo de cocina que tengamos. Estos son los sistemas más convencionales para los muebles de cocina altos:

Batiente: es el más convencional y el más utilizado. Se abre a izquierda o derecha a 90 o a 180 grados (dependiendo de las bisagras empleadas). Para un cierre más suave y silencioso, existen puertas con amortiguación.


 
Bisagras abatibles: se abre hacia arriba en ángulo de 110 grados, facilitando una vista completa de su interior y con mucha comodidad, ya que podemos tener la puerta completamente abierta sin molestar al mueble de al lado.


 
Corredera: ideal para poder trabajar cómodamente en cocinas estrechas y con poco espacio. Este es el único sistema que no permite una visión completa del interior del mueble, pues siempre queda la mitad cerrada, es decir, se queda una puerta a ras de la otra.


 
Basculante: se abre en línea recta hacia arriba, de manera vertical, por lo que para su instalación hay que tener en cuenta la altura del techo de la cocina y que no haya ningún obstáculo que entorpezca la apertura. Ideal para instalar pequeños electrodomésticos (microondas, tostadoras…).


 
Plegable o articulada: normalmente se instala en muebles con una anchura de 90 cm. Son dos puertas unidas que se abren hacia arriba articulándose una sobre la otra. La de la parte inferior es de cristal y la superior de madera o cualquier otro material. Así el diseño es más original. No molesta al mueble de al lado y permite una visión total del mueble.


 
Sin embargo, las últimas innovaciones en diseño nos traen otro tipo de sistemas de apertura mucho más cómodos y silenciosos y que apenas estropearán los muebles al cerrarlos. Los cambios en la posición de los tiradores, la ausencia de ellos o el sistema gola son algunas de las creaciones que más demandan los clientes a la hora de hacer una reforma en su cocina.

Sistema push and pull: consiste en una ausencia de tirador. En su lugar se coloca un pequeño accesorio (un pulsador) que permite abrir y cerrar ejerciendo una ligera presión. Eso sí, es un poco sucio, ya que las huellas de los dedos se quedan marcadas en el mueble.


 
Cocinas sin tiradores con el sistema de perfiles gola. Es el más novedoso y minimalista. Queda oculto entre cada mueble de cocina. Para ello se usa un perfil de aluminio curvado dentro de la estructura del mueble (en el espacio que queda entre la puerta y el mueble) en el que se meten los dedos para abrir el cajón. Hay varios tipos de sistema gola, aunque los más utilizados son la gola “J” y la gola plana.


 
El uñero: es un tipo de tirador que se incorpora en la parte frontal de la puerta. Corre todo el ancho de la misma y ayuda a crear una cocina de líneas sencillas y minimalistas. Se puede realizar con el material de la misma cocina, aunque normalmente se suele encontrar en aluminio.


 
Tirador de lengüeta: se coloca una pequeña lengüeta en el perfil superior de los cajones. Son finos y discretos y limpios, por lo que es otro de los sistemas más demandados.


 
Si quieres una cocina totalmente personalizada y adaptada a tu espacio y necesidades ven a visitarnos a Cocimobel y te plantearemos los sistemas de apertura que mejor encajan en el mobiliario de tu cocina.