Cocinar deliciosos e irresistibles platos no tiene por qué ser un impedimento para nadie y la cocina tampoco puede suponer un obstáculo. Es en este lugar de la casa donde más movimientos se realizan que suponen rapidez y precisión y necesitan mucho espacio libre. Por eso hay que crear espacios ergonómicos, cómodos y libres de obstáculos para poder movernos por ella con total libertad.

En ese caso no hay que olvidar a las personas con movilidad reducida que necesitan una silla de ruedas para poder moverse. Los fabricantes de cocinas se han puesto manos a la obra en cuanto al diseño de cocinas sin barreras y hoy en día existen en el mercado cocinas adaptadas a personas con minusvalías y discapacidades físicas para facilitarles una movilidad y comodidad total en las funciones diarias de la cocina, sin que necesiten ayuda.

 

Móvil y ajustable en altura

Sólo con pulsar un botón los armarios superiores e inferiores se desplazan automáticamente a la altura del cuerpo. En algunos modelos también pueden moverse hacia adelante y hasta inclinarse (con herrajes interiores) para conseguir acceder mejor desde una silla de ruedas.

Lo mismo ocurre con la encimera y la placa de la cocina (normalmente se instalan placas de inducción que ofrecen un alto nivel de seguridad), que en algunos modelos se puede graduar en altura para poder trabajar mejor. En caso de no haber armarios inferiores, se pueden colocar unos contenedores con ruedas, una gran solución para almacenar alimentos o útiles de cocina, pero mucho más flexible que en una cocina tradicional.

 

Fregadero y electrodomésticos

El fregadero suele estar inclinado hacia delante para facilitar la limpieza de los alimentos y de los enseres y útiles de la cocina desde una silla de ruedas. En cuanto a los electrodomésticos, la nevera y el congelador pueden adaptarse y ajustar su equipamiento a los usuarios (tal vez sea necesario un diseño especial de estos electrodomésticos). La campana extractora de una cocina sin barreras (situada encima de las placas, a mucha altura para una persona con movilidad reducida) puede ser controlada con un mando a distancia.

El horno, lavavajillas, microondas, cafetera y otros aparatos eléctricos útiles en una cocina están instalados de manera individual a la altura apropiada para un manejo cómodo. El lavavajillas, por ejemplo, se encuentra a una altura elevada para facilitar la colocación de la vajilla. Lo mismo ocurre con la lavadora: se coloca a una altura donde no haya que hacer movimientos bruscos para hacer la colada. Y el horno cuenta con una puerta que se esconde en su interior para dejar libre el espacio (puesto que la puerta del horno abierta ocupa mucho espacio).

También se puede planificar el lado de apertura de las puertas de los muebles, ya que los estantes telescópicos garantizan un manejo mucho más óptimo y las puertas correderas de los muebles bajos despejan la cocina de cualquier obstáculo. Además, bajo la cocina suele haber una placa extraíble, a la altura del asiento, que sirve como superficie de trabajo adicional o para guardar ollas, sartenes o lo que queramos.

Tampoco olvidamos la protección anti-colisión. Se trata de un sensor unido a las encimeras regulables en altura para evitar colisiones con la silla de ruedas, algo muy importante para la seguridad y más en este espacio en el que los accidentes domésticos son muy frecuentes.

 

 

Si necesitas una cocina sin barreras no dudes en acudir a Cocimobel. Te ayudaremos en todo lo que necesites para diseñarla y así poder disfrutar de este espacio con comodidad.