La cocina es uno de los espacios de casa en los que pasamos bastante tiempo, casi quizá más que en el salón. Para cocinar, tomar un café con las amigas o con la familia… Sin embargo, esta estancia no siempre cuenta con la luminosidad y claridad que queremos, convirtiéndose en un espacio sombrío y frío. Pero nosotros mismos podemos solucionarlo sin necesidad de hacer grandes reformas en ella sólo con unas cuantas ideas de decoración. ¡Toma nota!

 

Paredes más brillantes

Estos años de atrás la tendencia fueron las paredes lisas y la pintura para pintar baldosas, que quita mucha luz. Ahora parece que vuelven las baldosas, que aportan mucho brillo a la cocina, al reflejar la luz (natural o de la bombilla), en especial las blancas y de tonos claros.

 

Encimera reflectante

Al igual que las baldosas, la encimera puede aportar luz siempre y cuando sea de un material en acabado claro y con toques brillantes. Las mejores opciones son el Silestone, el mármol (aunque éste es algo delicado y necesita algunos cuidados con productos específicos). Si tus muebles son blancos, escoge un tono algo más oscuro para crear un bonito contraste.

 

Efecto espejo en los muebles

En lugar de los típicos muebles de cocina de madera en colores marrones y caobas, prueba a cambiarlos por unos en lacado blanco brillante e incluir vitrinas. La luz rebota en este tipo de superficies, por lo que la claridad estará más que asegurada. Si finalmente optas por poner los muebles y la encimera en tonos blancos y claros, asegúrate de que el color del suelo sea de tonos tierra. Así aportarás calidez sin quitar luz.

 

Electrodomésticos de acero inoxidable

Otro detalle más para conseguir más claridad en la cocina. Y es que los típicos electrodomésticos blancos o la campana extractora negra restan luz. En este caso la mejor opción son los electrodomésticos de acero inoxidable, ya que su efecto espejo puede atraer luminosidad.

 

¿Estores o screens?

Con ambos puedes conseguir que entre más luz en tu cocina (especialmente si los eliges de tonos claros), pero sobre todo con los screens de trama abierta. Antes de decantarte por uno u otro, piensa en su mantenimiento. Los screens son muy fáciles de limpiar y buenos aislantes térmicos. Con los estores, en cambio, hay que escoger el tejido (uno que sea fácil de lavar a máquina) con más minuciosidad.

 

Cuanto más cristal, más luz

Aunque hay que hacer una pequeña obra, merece la pena. Puedes sustituir alguna de las paredes de la cocina por un tabique de cristal o la puerta por una puerta corredera que contenga una vitrina de cristal. Además de ganar más luz, la sensación de amplitud será mayor.

 

Los pequeños detalles también cuentan

Un mantel blanco, beige, crema o marfil también ayudará a aportar luminosidad, además de dar un toque elegante. También puedes colocar jarrones de cristal transparente en cualquier lugar de la cocina.

Del mismo modo, puedes colocar en algún estante una vajilla de porcelana o una cristalería. Tanto lisas como con ribetes dorados o plateados reflejarán los rayos de sol, al igual que los utensilios metálicos y las baterías de cocina.