Uno de los elementos más espaciosos, visuales y con más personalidad de la cocina es la encimera. La elección de su material resulta de vital importancia, ya que ha de ser fuerte y resistente para trabajar a diario y preparar aquí los ingredientes de nuestras recetas más sabrosas pero, a la vez, ha de resultarnos un lugar cálido y acogedor.

Para cualquier proyecto de reforma de una cocina, el mercado nos ofrece gran variedad de materiales y estilos. Pero, ¿cuál es el mejor para ponerse manos a la obra? En gran parte depende de nuestros gustos, aunque también hay otras características a tener en cuenta para elegirlo, como la resistencia, la filtración de humedades o los precios, que te explicamos a continuación:

1. Granito

Uno de los materiales más populares y demandados, debido a su dureza, longevidad y a que es altamente resistente al calor. Uno de los inconvenientes que presenta son los pequeños orificios que hay que sellar con resinas para evitar que se llenen de suciedad. Además, su transporte e instalación es dificultoso, al ser un material muy pesado, por lo que suele hacerse por partes, que son pegadas en la instalación final y es difícil que no se noten las juntas. La limpieza es muy fácil: basta con usar agua tibia con jabón, sin frotar con estropajos de aluminio, y después secarlo con un paño. La gama de colores es bastante amplia y el acabado puede ser pulido (liso) o rugoso.

2. Mármol

Es un material muy decorativo y elegante, si bien se emplea menos que el granito debido a la porosidad, es decir, puede absorber manchas de aceite o de otros alimentos, por lo que requiere una limpieza más exigente y un mantenimiento constante. Es altamente resistente al calor, aunque soporta peor los golpes y el desgaste. 

 

3. Cuarzo

Estas encimeras se fabrican mezclando partículas de cuarzo natural con resina de poliéster, obteniendo una piedra de gran dureza y compacta con la que también pueden moldearse fregaderos. Ideal para cocinas modernas, este material puede encontrarse en el mercado en una gran variedad de colores vivos. Son resistentes a los golpes y arañazos. Se limpian con facilidad con un trapo húmedo, aunque son muy sensibles a los productos químicos. Un punto débil son las altas temperaturas, por lo que hay que tener cuidado de no dejar encima sartenes y cazos calientes. El precio es similar al de una encimera de granito, aunque hay tonos que pueden encarecerla.

4. Cristal

Una de las últimas tendencias en diseños de cocinas. Su transparencia, vistosidad y su amplia gama de colores aportan modernidad y frescura. Fabricadas con un vidrio templado de seguridad al que se le aplica un tratamiento formado por productos antimanchas y antibacterias. Resistentes a golpes, arañazos y al calor. Además, no se ensucian con facilidad y, como su superficie es lisa y sin poros, se limpia fácilmente con cualquier bayeta.

 

5. Madera

La madera es un material natural de gran belleza y el que más sensación de calidez aporta. Ideal para aquellas cocinas a las que se quiera dar un toque rústico, aunque también van bien para entornos más contemporáneos. Las más habituales están fabricadas con madera de roble, nogal o haya. Bastante menos demandadas, pues su precio es bastante más elevado y requieren un gran mantenimiento con productos específicos para que conserven la resistencia al calor, dureza e impermeabilidad. Para apoyar en ellas utensilios muy calientes hay que usar algún elemento protector: paños, cristal… Otro de sus puntos débiles es la resistencia a cortes y a golpes: cada cierto tiempo necesitará un lijado y un buen barniz protector.

6. Acero inoxidable

El elemento escogido por los chefs profesionales y los restaurantes. Presenta muchos puntos fuertes: impermeabilidad, gran dureza frente a golpes, resistencia a altas temperaturas y fácil de limpiar, aunque hay que hacerlo con mucha frecuencia ya que las huellas dactilares se quedan marcadas en este material. También es necesario protegerla a la hora de cortar cualquier ingrediente porque es muy sensible a las ralladuras. El mayor inconveniente es su precio, pues no es un material barato y además requiere de profesionales especializados para su montaje.

 

7. Laminados

Son aquellas encimeras en las que se pega una lámina de material plástico en una base sólida. Son muy resistentes a los golpes aunque su instalación ha de hacerse por un profesional, ya que si hay defectos en la misma habrá filtraciones de humedad. Para que esto no ocurra, hay que garantizar la unión de esta encimera con los muebles y paredes, recurriendo a piezas de remate de acero. A pesar de ello, es un material con un precio muy bueno y ofrece gran variedad de tonalidades.

 

8. Porcelana

Se combinan la fortaleza de la piedra con la elegancia del vidrio para generar un nuevo material fuerte y duradero en un proceso similar al de la formación natural del granito. Destacan su durabilidad y su resistencia al calor directo, a la impermeabilidad y a todo tipo de manchas y productos corrosivos.

9. Piedra de lava

Este material, también llamado extrusiva, se emplea mucho en las bancadas de cocina. Esta piedra se corta en losas y se esmalta en hornos para conseguir su característico acabado vidrioso en una amplia variedad de colores. No es poroso y resiste bien las manchas, golpes, arañazos y temperaturas. Aunque su mantenimiento es sencillo y bajo, presenta un gran inconveniente: el material es muy caro, pues sólo se produce en Francia.

10. Resinas sintéticas

Propias de las cocinas más vanguardistas. Están fabricadas con materiales acrílicos termoendurecidos, por lo que están disponibles en cualquier color y tienen un aspecto semitransparente. Una novedad: se pueden personalizar incorporando fotografías, aunque esto encarece mucho más su precio. No son porosas, son resistentes al calor, a la humedad, a los arañazos y a los golpes y son muy fáciles de limpiar.

 

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