¿A quién no le gustan las típicas cocinas que aparecen en las películas o series de la televisión?

Efectivamente estamos hablando de esas cocinas, que más que una cocina parece un salón, con su isleta gigante en el medio, su salida lateral a un magnífico jardín con piscina, y una campana extractora reluciente y gigante.

Muchos son los que sueñan con estas cocinas de ensueño, pero seamos realistas, no nos podemos creer todo lo que aparece en televisión, ya que realmente, cada familia es un mundo, y no todos podemos tener todo lo que queramos… ¿o sí?

Probablemente, y como la mayoría de mortales, tu cocina sea una cocina normal y corriente, ni muy grande ni muy pequeña. Una cocina lo suficientemente “amplia” como para tener nuestra encimera con su respectiva vitrocerámica, el fregadero y nuestros electrodomésticos como el frigorífico, el lavavajillas y la lavadora. A todo esto, ya se puede considerar amplia cuando 3-4 personas pueden estar en ella sin que haya “overbooking”.



Pero, ¿y si pudiéramos reconvertir nuestra cocina en una cocina dónde predomina el espacio a pesar de sacrificar los menos componentes posibles?

Es posible, sólo hay que tener unas cuantas cosas en cuenta.

1)    La iluminación. Aquellas estancias donde predomina la luz natural a la luz artificial, hacen que visualmente parezcan más grandes. Para ampliar la luz natural podemos siempre liberarnos al máximo de todo aquello que hay en las paredes, y si es posible poner ventanas en caso de que no las haya, justo a la altura de los ojos, mejor que mejor. Todos aquellos armarios que hayan, ¡fuera! A partir de ahora se guardan las cosas en cajones de extracción. Piensa que lo primordial es abrir el espacio y quitar de en medio aquello que realmente no es imprescindible.



2)    Pintar los muebles del mismo color y tono que las paredes. Esto hará que disimule las dimensiones de nuestra cocina y parezca que es mucho más grande. Este mismo efecto es transmitido si se pinta también el antepecho del mismo color.



3)    Amplia tu cocina. Si tienes la oportunidad de hacer tu cocina diáfana, es decir, fusionarla al salón o a la habitación de estar, esto hará no sólo un efecto de ampliación, sino que realmente la cocina dejará completamente de ser como era, para convertirse en parte de la habitación principal, el salón. Además, esta opción es muy cómoda, ya que se puede separar lo que es el habitáculo del salón con la cocina mediante una barra e incluso una isleta (mira ya tienes uno de tus sueños hechos realidad, tener una isleta). Esta isleta hará la función de mesa de cocina y de mesa de salón, por lo que puede llegar a ser muy útil, y proporciona un acabado único y muy especial a tu casa.



Recuerda, nunca infravalores el poder de tu cocina, porque a pesar de ser de un tamaño más reducido que el de las películas, puede llegar a tener muchas posibilidades. Todo es tener imaginación, y abrirse a nuevas reformas o nuevos conceptos.

Por finalizar, vamos a dar un último consejo, y es que las esquinas están para algo, así que también las puedes usar para poner cajoneras o módulos extraíbles para así aprovechar hasta el último milímetro de tu pequeña, pero gran cocina.