Terminas de trabajar, llegas a casa, te pones ropa cómoda, y después vas directamente a la cocina a hacerte la comida o la cena. Estos pasos son los que millones de personas suelen hacer día tras día.

La cocina es una de las estancias donde más tiempo pasamos en casa junto al dormitorio. Esto mismo, ha hecho que muchísimas empresas del sector mobiliario de cocina y electrodomésticos, hayan querido ponerse las pilas, adaptándose a los nuevos tiempos tecnológicos.

Las cocinas, en un futuro cercano, dejarán de ser aquella estancia de la casa donde pasamos horas y horas, cocinando, cuidando a los niños, e incluso planchando y doblando la ropa. Las cocinas del futuro se convertirán en un lugar para experimentar, dejar crecer nuestra creatividad, y sobre todo, disfrutar de ellas, ya que podremos contar con electrodomésticos automatizados (gracias a la domótica) que se podrán programar y manejar con nuestro Smartphone o Tablet.

Esto, actualmente ya se puede hacer, pero su coste es muy elevado y no está evolucionado al 100%, aún queda muchísimos puntos donde pueden avanzar y mejorar.

Algunas de las funcionalidades que los expertos reconocen que estarán en muchos hogares del mundo son paneles con nanomateriales internos, como puede ser el grafeno, que convierten una superficie opaca, en una totalmente transparente, pudiendo visualizar el contenido interior del mismo, sin tener que abrir y cerrar las puertas de nuestro electrodoméstico.

Otra gran ventaja de aplicar estos pequeños materiales a distintas superficies es que podremos interactuar con ellos.

Pongo un ejemplo, estás en la cocina, y quieres hacerte la cena, pero tienes el frigorífico lleno de comida, tanta, que solo se ve la primera fila de alimentos. Pues al acercarte a la puerta del frigorífico, y tocarla, ella detecta tu huella dactilar, deja de ser opaca para volverse translucida, y muestra mediante una serie de iconos, todos los tipos de alimentos que están en su interior, en que fila se encuentran, hasta te avisa de la fecha de caducidad de los mismos.

De esta manera, estás ahorrando electricidad, pérdida de frío de los alimentos, e incluso tiempo, ya que no hace falta que busques en el frigorífico lo que hay, su puerta principal, convertida en panel interactivo, ya te avisa de todo.

Esto mismo se podría aplicar para que los propios electrodomésticos se asegurasen de que nuestra salud es correcta, y seguimos una dieta moderada, dándonos consejos de lo que deberíamos comer, teniendo en cuenta los últimos alimentos que hemos ingerido, nuestro peso o nuestras recomendaciones médicas.

Si junto con esto, añadimos domótica a nuestra cocina, esta estancia se transforma en un lugar donde puedes pasar el tiempo con tu pareja y/o los niños, experimentando con alimentos, seguir trabajando mientras la comida se prepara sola, e incluso convirtiendo la misma, no solo en una cocina automatizada, sino en un espacio de ocio y entretenimiento.