El mejor lugar para las plantas aromáticas es la cocina, ponen color, un punto de frescura y además están cerca de donde se necesitan. Aunque estas plantas agradecen la claridad, hay que llevar cuidado con el calor, por lo que es mejor situarlas en un lugar lejos del sol directo y de la zona de cocción.

 

Plántalas juntas si tienen unas necesidades de luz y agua similares, como por ejemplo el perejil y cilantro o la hierbabuena y el poleo. También actúan de elemento muy decorativo, colócalas en una repisa o un rincón de la encimera para dar un toque verde a tu cocina.

 

Las plantas que no pueden faltar en tu cocina son:

  • El perejil, riega una vez por semana y elimina las hojas de color amarillo. Realzarás el sabor a tus platos y salsas. El perejil es una buena fuente de vitamina C.
  • El orégano, riega con cuidado y evita que se encharque, el exceso de agua puede perjudicarla.
  • La albahaca, retira las horas que estén más viejas para favorecer su crecimiento. Puedes preparar un aceite aromático casero macerando hojas con aceite de oliva virgen.