La noche de los reyes magos llega enseguida y para ello si queremos seguir la tradición, tenemos que comprar el Roscón de reyes de cualquier panadería de confianza, o bien podemos hacerlo en casa y nos ahorramos una buena cantidad de dinero.

 

 

INGREDIENTES Para la masa del roscón de reyes casero:

- Harina de trigo: 280 g.
- Leche templada: 80 ml.
- Agua templada: 40 ml.
- Levadura fresca de panadería: 10 g.
- Azúcar: 30 g.
- Sal fina: 2 g.
- Mantequilla: 30 g.
- Huevo: 1 para la masa y otro para pintar

Hay que tener en cuenta que no es una receta difícil, pero si es un poco laboriosa, ya que hay que esperar a que repose la masa en varias ocasiones y tenemos que ser pacientes para que tenga su reposo correcto y la masa después acabe siendo un perfecto roscón con el que nos lo podamos comer con un rico chocolate caliente.

 

 

Preparación de la masa del Roscón de Reyes:

  1. En el bol de la amasadora ponemos la harina con la sal y la levadura desmenuzada.
  2. Hacemos un hueco en el centro y echamos la leche, el agua, el azúcar, la mantequilla a temperatura ambiente y el huevo. Mezclamos durante 2 minutos a una velocidad lenta y amasamos durante otros 10 minutos a velocidad rápida hasta que la masa esté completamente lisa y elástica.
  3. Enharinamos la encimera con un poco de harina reservada y volcamos nuestra masa sobre ella. Amasamos a mano durante un par de minutos hasta formar una bola que dejamos reposar durante hora y media en un bol tapada con un trapo limpio y en un lugar cálido apartado de corrientes de aire.
  4. Cuando la masa haya doblado su volumen, la pasamos de nuevo a la encimera enharinada y la aplastamos con las manos hasta tener una lámina redonda u ovalada de unos 2 cm de espesor. Es mejor aplastarla con las manos que usando rodillo.
  5. Colocamos la lámina sobre un trozo de papel de horno y, con ayuda de las manos hacemos un gran hueco en el centro. Debe ser grande para que no se cierre durante la cocción.
  6. Colocamos el papel con nuestro roscón crudo sobre una bandeja de horno y lo dejamos reposar otra media hora y, mientras tanto, vamos precalentando el horno a 225ºC. Podemos incorporar los regalitos clásicos escondiéndolos debajo de la masa y recubriéndolos de papel albal para que no se dañen.
  7. Pasada la media hora, pintamos nuestro roscón con huevo batido y decoramos con fruta escarchada o con lo que queramos, bajamos la temperatura del horno a 200ºC y horneamos durante unos 25 minutos con calor arriba y abajo. Si son grandecitos puede ser necesario algún minuto más.

 Si queréis rellenarlo de nata o trufa como en el del roscón de la parte superior solo tenéis que cortarlo cuando lo tengáis cocinado y ya tenéis listo vuestro Roscón de Reyes para disfrutar con la familia y amigos.