No todas las casas disponen de una estancia para la cocina relativamente grande, al contrario, la mayoría de las casas tiene una cocina normal o pequeña. A pesar de ello, es uno de los lugares de la casa, junto con el salón y el dormitorio donde pasamos más tiempo, ya que cocinamos, charlamos y tomamos el café en ellas.
En algunas ocasiones, si tenemos una cocina pequeña, nos podemos sentir un tanto agobiados, ya que, como es normal, en las cocinas hay muchos electrodomésticos, la encima y la mesa de la cocina, es decir, objetos que ocupan un gran espacio.
Pero realmente esto no es un problema, ya que sabiendo como decorar una cocina pequeña, se puede quedar muy amplia, con espacio suficiente para la familia y los niños, y todo esto pudiendo cocinar tranquilamente sin agobios.
En el artículo de hoy vamos a exponer algunos pequeños trucos para decorar cocinas pequeñas y que la labor no se convierta en un sin vivir.


Aprovecha la luz.

Uno de los aspectos claves para que visualmente la cocina parezca más grande es la luminosidad. La luz natural proporciona a la estancia una mayor amplitud. En caso de no disponer de ventanas, podemos hacer alguna pequeña. Si en nuestro caso no pudiéramos hacerla, porque no hay hueco o porque es imposible, siempre podremos recurrir a la luz artificial. Nosotros recomendamos que, en ese caso, sean con bombillas led, ya que ofrece una luz más consistente y más barata.







Colores blancos o claros.

Dentro del mundo de la moda, el blanco nos hace parecer más gordos que el negro. Esto mismo pasa con las estancias. Todas aquellos lugares, decorados o pintados de color blanco, parecen más amplios. Los colores claros hacen que la superficie de la estancia parezca mayor, y no sólo eso, sino que aporta mucha más luminosidad.
Añadiendo a la habitación muebles, armarios e incluso el propio suelo de color blanco, hará que la habitación se convierta en un espacio diáfano y confortable.







Muebles multiusos.

Una buena forma de aprovechar el poco espacio del que disponemos, es usar muebles multiusos o plegables, ya que se pueden usar para diversas funciones, y al mismo tiempo ahorran espacio. Un buen ejemplo sería, una cajonera que sirva como mesa y silla, o una escalera donde se puedan sacar los peldaños y utilizarlos como cajones.







Estanterías altas.

Otro truco para ahorrar espacio es usar estanterías en zonas altas, en vez de usar estanterías de pie. Estas estanterías se pueden colocar en las paredes, y en caso de usar estanterías grandes, podemos aprovechar la distancia que hay hasta el techo para aumentar los objetos a almacenar.